[DeathSpank, para PS3]
Pobre industria cultural
En el fondo me dan pena. Mantienen un discurso que se cae por su propio peso y, como tal, a medida que se van viendo una y otra vez desbordados por la lógica y la obviedad acaban esgrimiendo "argumentos" cada vez más absurdos, más falaces, hasta acabar cayendo en el sinsentido y la demagogia barata.
Aquellos que intentan mantener el modelo tradicional, aquellos que ven internet no como la gran oportunidad de poner los contenidos culturales al alcance de cualquiera en cualquier lugar sino como un gran monstruo verde dispuesto a comerse sus almas demuestran que no entienden el nuevo mundo en el que viven. Probablemente porque estaban demasiado ocupados mirándose el ombligo. Y si no hacen el pequeño, pequeñisimo esfuerzo de mirar cómo otros están teniendo éxito y ganando dinero con sus propios contenidos gracias a internet (pienso, por ejemplo, en Orsai) están condenados a desaparecer.
Afortunadamente, cada vez hay más voces pidiendo ese cambio. Por cada Alejandro Sanz que compara la propiedad intelectual con los niños con SIDA en África hay un Amador Fernández-Savater que explica la Cena del Miedo. Por cada Gerardo Herrero que equipara a los internautas con traficantes de cocaína [1] hay un Juan Gómez-Jurado razonando que La Piratería no Existe. Y mientras que nuestra ministra, tras el rechazo de la Ley Sinde en el congreso responde a la pregunta de si va a dimitir con un prepotente "Pues no, ¿acaso vas a dimitir tú?", va Alex de la Iglesia, que ha hecho el esfuerzo de buscar una solución de consenso, y dimite por cuestión de principios.
Cada vez que alguien se pronuncia en contra de la ley Sinde los defensores de ésta gritan "¡Pues dame una solución alternativa!". Alguien ha debido olvidar decirles que si cuando les dan esa solución ellos se tapan las orejas y, como niños de cuatro años, empiezan a cantar "¡Lalalala! ¡No te oigo, no te oigo! ¡Internet malo! ¡Ladrones, piratas! ¡Lalalalala!", jamás serán capaces de escuchar esa solución.
De modo que mientras que los unos razonan, explican y son consecuentes con sus principios los otros insultan, hacen demagogia y se muestran prepotentes. Desafortunadamente, es este segundo grupo el que se encuentra respaldado (ya que en parte lo integra) por los mandamases del gobierno. Y así, son incapaces de entender que a cada ley Sinde que se promulgue se le encontrará la forma de rodearla, que lo único que consiguen es hacer la caída un poco más estrepitosa. Porque detrás de todo esto parecen estar olvidando un pequeño pero importante detalle... Y es que al final quienes leemos libros, vemos películas y escuchamos música (pirata u original, igual me da) somos los clientes de los creadores. Y el cliente siempre tiene la razón.
Como bien ha dicho Javier Sanchez:
Aquellos que intentan mantener el modelo tradicional, aquellos que ven internet no como la gran oportunidad de poner los contenidos culturales al alcance de cualquiera en cualquier lugar sino como un gran monstruo verde dispuesto a comerse sus almas demuestran que no entienden el nuevo mundo en el que viven. Probablemente porque estaban demasiado ocupados mirándose el ombligo. Y si no hacen el pequeño, pequeñisimo esfuerzo de mirar cómo otros están teniendo éxito y ganando dinero con sus propios contenidos gracias a internet (pienso, por ejemplo, en Orsai) están condenados a desaparecer.
Afortunadamente, cada vez hay más voces pidiendo ese cambio. Por cada Alejandro Sanz que compara la propiedad intelectual con los niños con SIDA en África hay un Amador Fernández-Savater que explica la Cena del Miedo. Por cada Gerardo Herrero que equipara a los internautas con traficantes de cocaína [1] hay un Juan Gómez-Jurado razonando que La Piratería no Existe. Y mientras que nuestra ministra, tras el rechazo de la Ley Sinde en el congreso responde a la pregunta de si va a dimitir con un prepotente "Pues no, ¿acaso vas a dimitir tú?", va Alex de la Iglesia, que ha hecho el esfuerzo de buscar una solución de consenso, y dimite por cuestión de principios.
Cada vez que alguien se pronuncia en contra de la ley Sinde los defensores de ésta gritan "¡Pues dame una solución alternativa!". Alguien ha debido olvidar decirles que si cuando les dan esa solución ellos se tapan las orejas y, como niños de cuatro años, empiezan a cantar "¡Lalalala! ¡No te oigo, no te oigo! ¡Internet malo! ¡Ladrones, piratas! ¡Lalalalala!", jamás serán capaces de escuchar esa solución.
De modo que mientras que los unos razonan, explican y son consecuentes con sus principios los otros insultan, hacen demagogia y se muestran prepotentes. Desafortunadamente, es este segundo grupo el que se encuentra respaldado (ya que en parte lo integra) por los mandamases del gobierno. Y así, son incapaces de entender que a cada ley Sinde que se promulgue se le encontrará la forma de rodearla, que lo único que consiguen es hacer la caída un poco más estrepitosa. Porque detrás de todo esto parecen estar olvidando un pequeño pero importante detalle... Y es que al final quienes leemos libros, vemos películas y escuchamos música (pirata u original, igual me da) somos los clientes de los creadores. Y el cliente siempre tiene la razón.
Como bien ha dicho Javier Sanchez:
La naturaleza es sabia y siempre busca el camino más corto. ¿Para qué voy a ensuciarme las manos intentando ver una película pixelada en una web llena de trampas publicitarias o esperando horas para bajármela si pulsando dos botones y en 30 segundos puedo verla con calidad en el dispositivo que yo quiera? Ese día, el día que el servicio oficial proporcione una experiencia mejor que el ofrecido por el no oficial, se habrá acabado la piratería. El problema es que hoy sucede más bien lo contrario y, claro, así nos va.
[1] En serio, ¿ninguno de los que estuvo sentado a la mesa con Alex de la Iglesia ha pensado en demandar a este tipo por injurias y calumnias? Les ha llamado criminales a todos (bueno, en realidad, también al resto de nosotros, internautas)
Ayer en clase
Hablando de sistemas electrónicos inteligentes que aprenden a través de nuestros hábitos:
Con profesores así sí mola dar clase.
Profesor - "Y qué pasa si yo apago la tele, me levanto del sofá, apago la luz del salón, y me voy a hacer un pis?"
Alumno - "Pues que te vas a la calle."
- "Y si son las doce de la noche... Pues que te vas a la cama. Y si estás tú solo en casa, seguro que lo que te vas es a dormir."
Con profesores así sí mola dar clase.
Entrevistas traducidas
Hoy Biónica ha publicado en el twitter una más que interesante entrevista a un importante geobiólogo español, un precursor en una ciencia que, por las reveladoras respuestas que ofrece al entrevistador, parece situarse a un nivel similar al de otras milenarias ciencias como el Feng Shui, la Piramidología, la Coprofagia, las Power Balance o la Frenología.
Reafirmándome en mi compromiso con la sociedad del conocimiento y la divulgación científica, y dada mi experiencia amateur en el mundo de los subtítulos y las traducciones me ofrezco aquí voluntarioso a realizar un subtitulado de los datos de intrínseca notación y profundo rigor científico ofrecidos por el profesor M.B. [1] de modo que cualquier persona de la calle pueda desentrañar el místico significado de sus palabras.
Reafirmándome en mi compromiso con la sociedad del conocimiento y la divulgación científica, y dada mi experiencia amateur en el mundo de los subtítulos y las traducciones me ofrezco aquí voluntarioso a realizar un subtitulado de los datos de intrínseca notación y profundo rigor científico ofrecidos por el profesor M.B. [1] de modo que cualquier persona de la calle pueda desentrañar el místico significado de sus palabras.
Tengo 50 años. Nací y vivo en Benicarló. Soy experto en geobiología, cultivo ecológico y biohabitabilidad. Vivo en pareja y tengo un hijo de 11 años. ¿Política? El bienestar de la gente. ¿Dios? Somos parte de la luz universal: cada día me siento más espiritual.
Tengo 50 años. Nací y vivo en Benicarló. Tengo un chiringuito montado y un huertecito donde planto maría con unos colegas. Vivo en pareja y tengo un hijo de 11 años. Me gano la vida sacándole los cuartos a la gente a base de vender palabrería. Cada día encuentro más ilusos que pican.¿Qué hace un experto en geobiología?Estudio la influencia de las radiaciones terrestres sobre los tejidos vivos, sobre la salud humana.
Le echo más morro de la mayoría de la gente a la hora de contar bulos, y con esto de las antenas he encontrado un filón.¿A qué radiaciones terrestres se refiere?
A las procedentes de venas subterráneas de agua, fallas geológicas, grietas, subsuelos graníticos, campos geomagnéticos… Y las artificiales: tuberías, tendidos eléctricos…
A cualquier cosa. ¿El planeta? Radiación. ¿Tu móvil? Radiación. ¿La cafetera de tu casa? Radiación. ¿Un menú doble whopper con patatas deluxe y bebida grande con juguetito de regalo? Oh, tío, eso sí que es radiación.¿Todo eso influye en mi organismo?
¡Por supuesto! Y más intensamente en niños y personas hipersensibles.
¡Por supuesto! Sobre todo en gente por quien estás dispuesto a dejarte mucho más dinero por su seguridad, como tus hijos. ¿Tu hijo tiene móvil? Ven que te hago un presupuesto...¿De qué clase de influencia se trata?
De ionizaciones, alteraciones del bioelectromagnetismo natural de nuestras células.
Pues hombre, eso depende de si nos has contratado o no. Si es que sí, de una corriente de dinero que se desplaza desde el polo positivo (tu bolsillo) hacia el negativo (mi cuenta en las Islas Caimán)¿Bioelectromagnetismo?
Las células intercambian cargas eléctricas. El flujo de electrones hace que tu cuerpo tenga magnetismo. Igual que el planeta Tierra, que es un gran electroimán. Con sus dos polos, norte y sur.El magnetismo terrestre nos influye, sobre todo en las horas del sueño. Atentos: dormir con el cuerpo alineado con el magnetismo terrestre favorece el descanso. Cabeza orientada hacia el norte, pies hacia el sur: es la orientación más relajante, ¡descansarás mejor!
¿A que mola el palabro? ¡Es súper científico! Incluye "bio-", "-electro-" y "-magnetismo". Estuve buscando la manera de añadir "cuántico" y "tradicional chino" en el nombre, pero ya me quedaba algo demasiado largo y preferí no forzar demasiado, no fuese a ser que alguien fuese a olerse la chamusquina y me cerrasen el negocio.
La idea la saqué viendo un episodio de The Big Bang Theory, y pensé que sería gracioso ver a la gente usando la brújula antes de irse a dormir. Así que me puse a ello, y parece que la cosa funciona.¿Y si duermo en otras orientaciones?
Dormir con la cabeza hacia el este favorece un despertar revitalizado.
En realidad, no pasaría nada.¿Y con la cabeza hacia el sur?
Despertarás tenso, nervioso.
Tampoco.¿Y hacia el oeste?
Debilita, desvitaliza, deprime. Lo saludable: situar la cabecera entre el norte y el este.
Tampoco. ¿A que mola que piensen que sí?¿Tiene argumentos científicos?
Las células son como pequeñas brújulas y se repolarizan y reparan: facilitar el proceso refuerza tu salud. ¡Tu dormitorio es la verdadera cámara de tu salud! No la perturbes.
El aliento de mi gato huele a comida de gato. [2]¿Y qué es lo más perturbador?
Luces (la oscuridad activa la melatonina, hormona activadora de la reparación celular) temperatura alta, ruidos… y campos electromagnéticos (naturales o artificiales): inhiben la producción de melatonina.
Dejarte la luz de la habitación encendida, que el camión de la basura esté pasando por tu calle a las cuatro de la mañana, esos puñeteros mosquitos trompeteros que primero te pican y luego se pasan la noche entera revoloteando alrededor de tu oreja con ese sonidito de "Ññññññiiiiiiiiiiii..." Son súper molestos, ¿verdad?¿Qué campos son naturales?
Las corrientes de agua subterránea: las moléculas del agua en movimiento, en fricción con el subsuelo, generan un campo electromagnético. Dormir sobre ese punto geopatógeno perturba tu regeneración celular.
Los campos de trigo, los campos de cebada, los campos de fútbol, el campo-santo, Campo-Frío, Al-Campo, Cruz-Campo... ¡Los hay a patadas!¿Hasta qué extremo?
Hasta enfermar. ¡Cualquier radiación electromagnética intensa inhibe la glándula pineal y deja de segregar melatonina! Y eso ocho horas por noche, noche tras noche, impide a las células repararse debidamente: padecerás dolores de cabeza, dolencias articulares, disfunciones orgánicas, depresión del sistema inmunitario… A largo plazo, eso puede derivar en patologías neurodegenerativas, leucemias, tumores…
Hasta enfermar. ¿Alguna vez has probado a beberte seis litros seguidos de Cruzcampo y luego hincharte a jamon york? Yo lo hice una vez y después me fui a dormir. Esos campos debieron de ser malísimos, porque a la mañana siguiente tenía unos dolores de cabeza tremendos, me dolía hasta respirar, tuve el estómago disfuncional durante dos días y el domingo encima tenía una depresión de caballo porque con el pedo llamé a mi ex y tuve nuevas broncas con ella. En serio, no puede ser bueno, te lo digo yo.¡Dígame qué puntos son geopatógenos!
Esos en que se superpone una falla terrestre, una vena de agua y una línea Hartmann (corrientes electromagnéticas que recorren toda la superficie terrestre, en retícula).
Son todos aquellos lugares donde te puedes encontrar seriamente influenciado por los campos de los que he estado hablando hasta ahora. Baretos, discotecas, Seven-Eleven y el Opencor.¿Cómo detectar esos puntos?
Los zahoríes lo hacían con varas de avellano o péndulos. Hoy tenemos detectores electrónicos que captan los flujos de radiación. Y hay poderosas perturbaciones que son muy obvias, las artificiales: ¡evítalas!
Hasta hace poco los bares y discotecas eran fácilmente localizables porque eran aquellos locales en los que, al asomarte dentro, no veías más allá de dos palmos de tus narices por la cantidad de humo de tabaco que se concentraba dentro. Ahora en cambio puedes detectarlos de lejos por algunos indicios sutiles que todo buen investigador reconocerá sin duda.¿Cuáles?
Torres de alta tensión, transformadores, cables eléctricos, electrodomésticos conectados a la red eléctrica, radiaciones de alta frecuencia, de telefonía móvil, inalámbricas… ¡Evita eso en tus noches o enfermarás!
Un reguero de colillas de cigarro por el suelo que se va haciendo más intenso a medida que te acercas, y un montón de fumadores en la puerta apurando su tabaco, que ahora dentro de los bares ya no pueden hacerlo. Los Seven-Eleven, por su parte, los verás porque tienen las luces encendidas y a un montón de borrachos comiendo comida recalentada en la puerta.Tengo un despertador eléctrico.
Cámbialo por uno de pilas, o aléjalo de tu cuerpo. Los cables eléctricos, lo más lejos posible de tu cabeza.
Cámbialo por uno de pilas, porque como todo el mundo sabe, las pilas no generan electricidad, sino chocolate. El chocolate es mucho más sano para el cuerpo que los cables eléctricos.Tengo una tele a los pies de la cama.
Si es de pantalla plana, irradia poco. En cambio, un televisor de tubo catódico emite radiación ¡hasta cuatro metros! Sobre todo hacia atrás, y atravesando muros. Una vez detecté que el malestar de una persona provenía del trasero del televisor de su vecino…
Cámbialo por un teatro de marionetas. O por un libro, siempre y cuando no sea electrónico, que esos también radian lo suyo. Y si tu mujer tiene un vibrador, te recomiendo que no lo use tampoco. Una vez detecté que el malestar de una persona provenía del trasero del vecino, que se quedaba en pelotas de espaldas a la ventana mientras su mujer usaba el vibrador.¿Y qué hago con mi teléfono móvil?
¡Fuera del dormitorio, por supuesto! Sus microondas agitan tus células. Hoy sabemos que hablar con el móvil pegado al cráneo durante más de diez años… ¡duplica las posibilidades de desarrollar un tumor cerebral!
¡Fuera del dormitorio, por supuesto! Ha habido un montón de asociaciones de usuarios reivindicando que el móvil les producía cáncer, y los estudios científicos que muestran que no se puede establecer una relación directa entre las dos cosas no se han publicitado tanto por la tele, así que no pueden ser verdad. Si lo dice la tele es cierto.Pues yo llevo así algo más de diez años. Y, por trabajo, ¡necesito seguir usándolo!
Bien: aleja el móvil de tu cabeza. A más distancia, menos la irradiarás. Es fácil: ¡usa unos auriculares manos libres ambulantes!
Haz lo que hace todo el mundo: cuando estés usando el móvil, en vez de hablar, grita. Pero esta vez grita un poco más fuerte y sin descolgar siquiera el móvil, hasta que la persona con la que vayas a hablar te pueda oir sin necesidad de aparatejos de por medio.En cuanto salga de aquí. ¿Qué otras perturbaciones me aconseja evitar?
Nuestros hogares son nidos de contaminación electromagnética y química. Deja que entre luz solar y aire, usa mobiliario de madera, usa pinturas ecológicas y destierra ambientadores, suavizantes, lejías y detergentes sintéticos. Si lavas la ropa con bicarbonato ¡te quedará lo bastante bien! Y vigila tus productos de limpieza: que sean de química dulce, no tóxica.
Vete a una cueva en un sitio muy, muy alejado de la civilización y empieza a llevar una vida de ermitaño. O simplemente no te preocupes y haz vida normal como hasta hoy. Los efectos sobre la salud vienen a ser iguales. Claro, una casa ventilada y bien iluminada siempre ayudan, y además dan color y alegría a tu hogar.Lo que no haré es vivir a la luz de velas.
No, pero libera tu zona de descanso de contaminación electromagnética. Y al llegar a casa, camina descalzo: durante el día caminamos sobre suela aislante y trabajamos en edificios aislados enfermos, así que nos conviene descargarnos.
Pues no, porque como recurso romántico es muy bonito, pero de contínuo pierde efectividad. Además, si un día quieres echarte una partida a la play con los colegas, igual te miran un poco raro si tratas de enchufarla a la chimenea en vez de a la toma de corriente. Y hablando de eso, ¿Te has planteado comprarte un horno de leña para la cocina? Porque los microondas son malísimos... ¡"Micro-" y "-ondas"! ¿De qué llevamos toda la entrevista hablando?
Deme un último consejo revitalizante.
En un frasco haz germinar semillas de alfalfa y consume ese germinado: es muy digestivo y concentra nutrientes que regeneran tus tejidos y protegen tu salud.
Come sano. En serio, olvídate de todas estas patanadas que te acabo de contar. Haz lo que te diría cualquier médico de verdad: dieta mediterránea, reduce el consumo de grasas saturadas y haz deporte al menos tres veces por semana. Pero no te olvides de pagarme el triple de lo que pagarías a un médico titulado por estos consejos obvios.
[1] Nada que ver con la marca de juguetes, lamento desilusionaros.
[2] Lo curioso es que, en este caso, la frase original y mi traducción ofrecen exactamente el mismo número de argumentos científicos como respuesta. Solo que la mía es más corta.
[2] Lo curioso es que, en este caso, la frase original y mi traducción ofrecen exactamente el mismo número de argumentos científicos como respuesta. Solo que la mía es más corta.
In My Mailbox #1
Bueno, como soy torpe y eso ya habrá aparecido en el agregador de feeds de varias personas, me lanzo finalmente a publicar el post. La filosofía de los In My Mailbox es la de dar la lista de los próximos libros que el que escribe estas líneas va a leerse en la próxima temporada. Y como hoy mismo me he terminado el libro que me estaba leyendo actualmente (y todavía no he escrito la reseña de Fool... soy un desastre!), pues qué mejor ocasión para poner por aquí la lista (que como siempre, puede variar) de mis próximas lecturas en el próximo mes y medio o dos meses. Para empezar, algo sencillito, sólo cuatro libros...
En Costas Extrañas, de Tim Powers
Me lo ha recomendado Cattz en varias ocasiones, y como además es un libro ambientado en un terreno totalmente distinto al que suele ser mi habitual (ni naves espaciales, ni asesinatos misteriosos, ni nazis, ni espartanos!) donde se habla de piratas, tesoros enterrados y vudú, nunca es mal momento para cambiar un poco de aires. Y dado que el libro que acabo de terminarme es de ciencia-ficción mezclado con detectives... Pues es el momento.
Que por cierto, yo veo esa portada con el pirata de barba ardiente en primer plano, los piratas zombies de fondo enzarzados en una peleade insultos de espadas y alguna referencia videojueguil me viene a la cabeza... ¿No? Curiosamente, una visita rápida a la wikipedia me confirma que tengo razón. Me pregunto si me encontraré a algún Guybrush vagando de un lado a otro del libro.
Forastero en Tierra Extraña, de Robert A. Heinlein
Tratando de recordar el título del libro de Powers pasó por mi cabeza el de esta obra de Heinlein. Considerado un clásico de la ciencia-ficción, es uno de esos libros que a la gente suele adorar u odiar. Así que tengo ganas de poder tener mi propia opinión de él.
Hasta ahora los dos libros de Heinlein que he leído (Starship Troopers y Puerta al Verano) no me han decepcionado en absoluto, aunque reconozco que el primero de ellos ha aguantado el paso del tiempo mucho mejor que el segundo. Será cuestión de ver qué tal es este libro, y en cual de los dos grupos se enmarca.
Por cierto, los de marketing de Plaza & Janes deberían tomar nota de algunas otras editoriales, porque si hay un adjetivo que describe a la perfección la portada de la izquierda, seguro que no es "impactante" ni "atractivo".
A Feast for Crows, de George R.R. Martin
Vale, vale, no me miréis así. Sí, desde mediados de junio del año pasado en que me terminé A Storm of Swords no he avanzado nada más en la trama de la Canción de Hielo y Fuego. Así que ya va tocando, ahora que parece que el señor Martin va terminando ya la nueva entrega. Señores y señoras, ahórrense los spoilers, porque aunque ya me han comentado por varias fuentes que esta cuarta entrega trata más de los personajes secundarios que de los principales, tengo muchas ganas de disfrutarlo y sorprenderme sin saber nada de antemano.
La diferencia de este libro con respecto a los otros cuatro de este IMM es que A Feast for Crows será el único de ellos que me leeré en papel... Los demás los he conseguido robándolos en la maléfica internet... Si gustan y están a buen precio, en cambio, los compraré. [1]
The Grand Design, de Stephen Hawking y Leonard Moidinow
Tanto revuelo causó este libro en la prensa en el momento de su publicación con todo el asunto de la negación de la existencia de dios y bla-bla-bla que al final decidí leerlo, aunque al final fue quedando atrás en la lista de libros pendientes y ahora que le voy a dedicar tiempo las cosas se han calmado mucho y ya prácticamente nadie habla de esto. Pero como yo sigo teniendo curiosidad por ello, y aunque sé que hay otros libros de divulgación que probablemente sean más interesantes y que también tengo ganas de leer, a pesar de su precio [2], ya que este lleva un tiempo mirándome desde el lector de eBooks con su inglesa cara triste de "Oh, no me estás leyendo!" y ya hace que no leo nada de divulgación (el último que leí fue uno de Penrose al llegar a Lausanne), he decidido que ha llegado el momento de abordar este.
Thraxas, de Martin Scott
Thraxas es uno de esos libros con los que un día, por casualidad y sin venir a cuento, te tropiezas, miras el resumen de la tapa de detrás y piensas "Oye, esto puede hasta estar bien". Veremos si es cierto.
Thraxas es un investigador privado, ex-estudiante de magia y mercenario retirado, en un mundo de fantasía al estilo de Reinos Olvidados, plagado de orcos, elfos, enanos y dragones. Al parecer, tanto por ambientación como por tono de la historia se trata de una especie de Mundodisco de serie B. Solo hay que ver la portada para darse cuenta de ello... Y sin embargo, llegaron a publicarse hasta nueve libros de este personaje. Ya os contaré si merece la pena o no.
Y de momento hasta aquí puedo contar. Si la pereza no puede conmigo iré, además, contándoos qué me han parecido los libros a medida que me los vaya leyendo... Feliz lectura!
[1] Aunque a este respecto también tengo unas cuantas palabras que decir... Pero bueno, eso lo dejaremos para algún post más adelante, no vamos a ponernos a mezclar conceptos ahora mismo.
[2] Lo cual está totalmente relacionado con [1], y por tanto, también lo dejaré de lado de momento.
En Costas Extrañas, de Tim Powers
Me lo ha recomendado Cattz en varias ocasiones, y como además es un libro ambientado en un terreno totalmente distinto al que suele ser mi habitual (ni naves espaciales, ni asesinatos misteriosos, ni nazis, ni espartanos!) donde se habla de piratas, tesoros enterrados y vudú, nunca es mal momento para cambiar un poco de aires. Y dado que el libro que acabo de terminarme es de ciencia-ficción mezclado con detectives... Pues es el momento.
Que por cierto, yo veo esa portada con el pirata de barba ardiente en primer plano, los piratas zombies de fondo enzarzados en una pelea
Forastero en Tierra Extraña, de Robert A. Heinlein
Tratando de recordar el título del libro de Powers pasó por mi cabeza el de esta obra de Heinlein. Considerado un clásico de la ciencia-ficción, es uno de esos libros que a la gente suele adorar u odiar. Así que tengo ganas de poder tener mi propia opinión de él.
Hasta ahora los dos libros de Heinlein que he leído (Starship Troopers y Puerta al Verano) no me han decepcionado en absoluto, aunque reconozco que el primero de ellos ha aguantado el paso del tiempo mucho mejor que el segundo. Será cuestión de ver qué tal es este libro, y en cual de los dos grupos se enmarca.
Por cierto, los de marketing de Plaza & Janes deberían tomar nota de algunas otras editoriales, porque si hay un adjetivo que describe a la perfección la portada de la izquierda, seguro que no es "impactante" ni "atractivo".
A Feast for Crows, de George R.R. Martin
Vale, vale, no me miréis así. Sí, desde mediados de junio del año pasado en que me terminé A Storm of Swords no he avanzado nada más en la trama de la Canción de Hielo y Fuego. Así que ya va tocando, ahora que parece que el señor Martin va terminando ya la nueva entrega. Señores y señoras, ahórrense los spoilers, porque aunque ya me han comentado por varias fuentes que esta cuarta entrega trata más de los personajes secundarios que de los principales, tengo muchas ganas de disfrutarlo y sorprenderme sin saber nada de antemano.
La diferencia de este libro con respecto a los otros cuatro de este IMM es que A Feast for Crows será el único de ellos que me leeré en papel... Los demás los he conseguido robándolos en la maléfica internet... Si gustan y están a buen precio, en cambio, los compraré. [1]
The Grand Design, de Stephen Hawking y Leonard Moidinow
Tanto revuelo causó este libro en la prensa en el momento de su publicación con todo el asunto de la negación de la existencia de dios y bla-bla-bla que al final decidí leerlo, aunque al final fue quedando atrás en la lista de libros pendientes y ahora que le voy a dedicar tiempo las cosas se han calmado mucho y ya prácticamente nadie habla de esto. Pero como yo sigo teniendo curiosidad por ello, y aunque sé que hay otros libros de divulgación que probablemente sean más interesantes y que también tengo ganas de leer, a pesar de su precio [2], ya que este lleva un tiempo mirándome desde el lector de eBooks con su inglesa cara triste de "Oh, no me estás leyendo!" y ya hace que no leo nada de divulgación (el último que leí fue uno de Penrose al llegar a Lausanne), he decidido que ha llegado el momento de abordar este.
Thraxas, de Martin Scott
Thraxas es uno de esos libros con los que un día, por casualidad y sin venir a cuento, te tropiezas, miras el resumen de la tapa de detrás y piensas "Oye, esto puede hasta estar bien". Veremos si es cierto.
Thraxas es un investigador privado, ex-estudiante de magia y mercenario retirado, en un mundo de fantasía al estilo de Reinos Olvidados, plagado de orcos, elfos, enanos y dragones. Al parecer, tanto por ambientación como por tono de la historia se trata de una especie de Mundodisco de serie B. Solo hay que ver la portada para darse cuenta de ello... Y sin embargo, llegaron a publicarse hasta nueve libros de este personaje. Ya os contaré si merece la pena o no.
Y de momento hasta aquí puedo contar. Si la pereza no puede conmigo iré, además, contándoos qué me han parecido los libros a medida que me los vaya leyendo... Feliz lectura!
[1] Aunque a este respecto también tengo unas cuantas palabras que decir... Pero bueno, eso lo dejaremos para algún post más adelante, no vamos a ponernos a mezclar conceptos ahora mismo.
[2] Lo cual está totalmente relacionado con [1], y por tanto, también lo dejaré de lado de momento.
Un año sin Muay Thai
Hace ya un año que dejé el Muay Thai después de llevarme un golpe bastante más fuerte de lo debido. Es uno de esos momentos en los que te das cuenta de que, no yendo a combatir profesionalmente, es preferible mantener la forma física de otra forma aunque no sea tan divertida [1] y a cambio mantener todas tus costillas en su sitio y de una sola pieza. No negaré, sin embargo, que a veces lo echo de menos. Fueron tres años de thai casi a diario, y se nota. Boxeo, rallys, jumping, paracaidismo... Todo son actividades que producen un incremento brutal de los niveles de adrenalina en el cuerpo, disparando la producción de dopamina, y el cerebro se vuelve adicto [2].
Por eso, y dado que este año no he hecho ninguna lista de propósitos de año nuevo (hábil yo, así no me costará cumplir la lista entera), he decidido marcarme alguno. En el gimnasio de mi barrio hay un saco de boxeo. Y yo tengo todavía mis guantes, aquellos que me regalaron por cumpleaños porque con los que empecé ya estaban que se caían a cachos. Pretendo dejarme caer por el gimnasio cada sábado por la tarde a dedicar una hora o una hora y media a guantear el saco, hacer series y entrenar un poco para que no se me olvide lo que aprendí en estos tres años y para recuperar algo de agilidad, pegada y reflejos.
¿Y este post a santo de qué viene? El motivo no es otro que el de poder postear este vídeo, que me encontré hace unos cuantos días por la red, y que no sé a alguien que no se haya enfundado nunca unos guantes lo que le parecerá, pero a mí me puso la carne de gallina y me pareció emocionante, inspirador y tremendamente motivante.
[1] Porque reconozcámoslo, no es igual de divertido hacer bicicleta estática que guantear y atizar algún codazo (todo muy respetuosa y deportivamente hablando, eso sí) que otro, pero qué le vamos a hacer.
[2] Afortunadamente, en ese tiempo no me llevé ningún gople que, además de adicto, me dejase tonto. Aunque con un ojo morado volví a casa en más de una ocasión.
Por eso, y dado que este año no he hecho ninguna lista de propósitos de año nuevo (hábil yo, así no me costará cumplir la lista entera), he decidido marcarme alguno. En el gimnasio de mi barrio hay un saco de boxeo. Y yo tengo todavía mis guantes, aquellos que me regalaron por cumpleaños porque con los que empecé ya estaban que se caían a cachos. Pretendo dejarme caer por el gimnasio cada sábado por la tarde a dedicar una hora o una hora y media a guantear el saco, hacer series y entrenar un poco para que no se me olvide lo que aprendí en estos tres años y para recuperar algo de agilidad, pegada y reflejos.
¿Y este post a santo de qué viene? El motivo no es otro que el de poder postear este vídeo, que me encontré hace unos cuantos días por la red, y que no sé a alguien que no se haya enfundado nunca unos guantes lo que le parecerá, pero a mí me puso la carne de gallina y me pareció emocionante, inspirador y tremendamente motivante.
[1] Porque reconozcámoslo, no es igual de divertido hacer bicicleta estática que guantear y atizar algún codazo (todo muy respetuosa y deportivamente hablando, eso sí) que otro, pero qué le vamos a hacer.
[2] Afortunadamente, en ese tiempo no me llevé ningún gople que, además de adicto, me dejase tonto. Aunque con un ojo morado volví a casa en más de una ocasión.
Horario
Los lunes, a las 11h00, tengo la reunión del proyecto, donde hacemos un repaso al trabajo que hemos hecho cada uno durante la semana anterior y planteamos el trabajo a hacer durante la siguiente. Viene a durar unas dos horas.
Los martes, a las 16h00, tengo la reunión con mi esbirro para que nos cuente lo que ha ido averiguando en sus pesquisas acerca del tema en el que le tengo trabajando. En teoría no vamos a tener más, pero parece que finalmente se ha decidido a hacer el PFC con nosotros, de modo que volveré a tenerle. Estas reuniones duran en torno a una hora y media o dos horas, aunque a veces se alargan hasta tres.
Los jueves, a las 12h00, tengo la reunión de PCE, donde L.A. le cuenta a mi director sus avances. Yo, como voy a continuar el trabajo que está haciendo y lo voy a llevar de un campo teórico a uno más práctico, asisto a esas reuniones para ir aprendiendo por osmosis y meter un poco de cabeza en el asunto. ¿Duración? Tres cuartos de hora, pero como comemos a la una, para cuando terminas casi no te da tiempo a hacer nada más.
Los viernes, a las 12h00, tengo la reunión de una de las asignaturas del máster, que el profesor me tiene que tutorizar en el trabajo que estoy haciendo. En los mails es muy, muy escueto, pero las reuniones que hemos tenido hasta ahora se han alargado hasta una hora.
Los martes y los jueves tengo clase de 19h00 a 20h00 y de 18h00 a 20h00 respectivamente.
Mi director se deja caer por el laboratorio casi a diario y pasamos siempre un rato discutiendo cosas que he hecho, líneas futuras de investigación, becas disponibles, o cosas similares.
Y mientras tanto, además, soy el administrador de los equipos del laboratorio, por lo que practicamente una o dos veces por semana me toca resolver algún problema que surje con máquinas o software, montar ordenadores nuevos, o poner un poco de orden en el despacho. Ocasionalmente además tengo reuniones con la gente de mi ex-facultad porque estamos preparando un artículo para una revista.
Por eso cuando esta mañana coincido con el jefe del proyecto en el ascensor y me dice que ha estado hablando con mi director acerca de que deberíamos quedar todas las semanas para llevar un control detallado de mis progresos en el proyecto lo que me pregunto es qué demonios querrá que les cuente, si con tanta reunión y cosas que atender, para lo que menos tiempo tengo a la semana es para mi tesis.
Update 13-01-10
Hoy he vuelto a hablar con el jefe del proyecto y le he contado la situación. Otra reunión semanal más y no tendré tiempo para avanzar en mi tesis. Por suerte lo ha comprendido y hemos quedado en que, aunque sí que haremos reuniones, estarán más espaciadas, tal vez una cada tres semanas o un mes. Eso ya es otra cosa.
Los martes, a las 16h00, tengo la reunión con mi esbirro para que nos cuente lo que ha ido averiguando en sus pesquisas acerca del tema en el que le tengo trabajando. En teoría no vamos a tener más, pero parece que finalmente se ha decidido a hacer el PFC con nosotros, de modo que volveré a tenerle. Estas reuniones duran en torno a una hora y media o dos horas, aunque a veces se alargan hasta tres.
Los jueves, a las 12h00, tengo la reunión de PCE, donde L.A. le cuenta a mi director sus avances. Yo, como voy a continuar el trabajo que está haciendo y lo voy a llevar de un campo teórico a uno más práctico, asisto a esas reuniones para ir aprendiendo por osmosis y meter un poco de cabeza en el asunto. ¿Duración? Tres cuartos de hora, pero como comemos a la una, para cuando terminas casi no te da tiempo a hacer nada más.
Los viernes, a las 12h00, tengo la reunión de una de las asignaturas del máster, que el profesor me tiene que tutorizar en el trabajo que estoy haciendo. En los mails es muy, muy escueto, pero las reuniones que hemos tenido hasta ahora se han alargado hasta una hora.
Los martes y los jueves tengo clase de 19h00 a 20h00 y de 18h00 a 20h00 respectivamente.
Mi director se deja caer por el laboratorio casi a diario y pasamos siempre un rato discutiendo cosas que he hecho, líneas futuras de investigación, becas disponibles, o cosas similares.
Y mientras tanto, además, soy el administrador de los equipos del laboratorio, por lo que practicamente una o dos veces por semana me toca resolver algún problema que surje con máquinas o software, montar ordenadores nuevos, o poner un poco de orden en el despacho. Ocasionalmente además tengo reuniones con la gente de mi ex-facultad porque estamos preparando un artículo para una revista.
Por eso cuando esta mañana coincido con el jefe del proyecto en el ascensor y me dice que ha estado hablando con mi director acerca de que deberíamos quedar todas las semanas para llevar un control detallado de mis progresos en el proyecto lo que me pregunto es qué demonios querrá que les cuente, si con tanta reunión y cosas que atender, para lo que menos tiempo tengo a la semana es para mi tesis.
Update 13-01-10
Hoy he vuelto a hablar con el jefe del proyecto y le he contado la situación. Otra reunión semanal más y no tendré tiempo para avanzar en mi tesis. Por suerte lo ha comprendido y hemos quedado en que, aunque sí que haremos reuniones, estarán más espaciadas, tal vez una cada tres semanas o un mes. Eso ya es otra cosa.
2010 páginas
Para mis estándares en 2009 leí mucho, casi 40 libros en total, triplicando en número de páginas a lo leído en 2008. Mi meta para este 2010 era llegar a una cifra similar tratando siempre de leer cosas interesantes. Finalmente no he cumplido ese objetivo, pero sin embargo estoy muy contento con las lecturas de este periodo. Empecé el año con un libro que me dejó un sabor de boca excelente, descubrí una gran saga de ciencia ficción, prácticamente lloré de la risa con alguna novela, y no faltó espacio para alguna lectura un poco más didáctica. Por supuesto, también ha habido alguna decepción, pero el balance global es bueno. Además he notado un par de cambios importantes en mi tendencia lectora. La lista completa de lecturas es la siguiente:
01- City of Thieves (David Benioff)
02- En el Blanco (Ken Follet)
03- The Warrior’s Apprentice (Lois McMaster Bujold)
04- Three Men in a Boat: to Say Nothing of the Dog (Jerome K. Jerome)
05- To Say Nothing of the Dog (Connie Willis)
06- Oveja Mansa (Connie Willis)
07- The Mountains of Mourning (Lois McMaster Bujold)
08- The Vor Game (Lois McMaster Bujold)
09- Cetaganda (Lois McMaster Bujold)
10- Labyrinth (Lois McMaster Bujold)
11- Borders of Infinity (Lois McMaster Bujold)
12- Brothers in Arms (Lois McMaster Bujold)
13- ¿Quién anda por aquí? (Bob Shaw)
14- Mirror Dance (Lois McMaster Bujold)
15- Memory (Lois McMaster Bujold)
16- Komarr (Lois McMaster Bujold)
17- Parker 1: El Cazador (Darwin Cooke)
18- A Civil Campaign (Lois McMaster Bujold)
19- Fractured (Karin Slaughter)
20- A Storm of Swords 1: Steel and Snow (George R.R. Martin)
21- A Storm of Swords 2: Blood and Gold (George R.R. Martin)
22- The Name of the Wind (Patrick Rothfuss)
23- The Mote in God's Eye (Larry Niven, Jerry Pournelle)
24- Winterfair Gifts (Lois McMaster Bujold)
25- Diplomatic Immunity (Lois McMaster Bujold)
26- Killing Rommel (Steven Pressfield)
27- Lo Mejor de "Fantasy & Science Fiction" (Varios Autores)
28- The World War II Volume I: The Gathering Storm (Winston Churchill)
29- Diarios de las Estrellas (Stanislaw Lem)
30- El Terror (Dan Simmons)
31- Blacksad 4: El infierno, el silencio (Guarnido y Díaz Canales)
32- Obras maestras: La mejor ciencia ficción del siglo XX (Varios Autores)
Mirando la lista lo primero que se nota es que este año he leído muchísimo más en inglés que en castellano. 23 de las 30 (más dos cómics que hay por ahí entre todas las lecturas) lecturas de este año han sido en su idioma original, y aunque sin duda me habré perdido algunos detalles de las historias porque me falte algo de dominio del idioma, estoy bastante orgulloso de la cifra. Por otro lado, este ha sido el año en que he empezado a leer en eBook. Y también una parte importante de los libros de este año pasado (18 de 30) los he disfrutado en ese formato. Y este año no tengo ninguna duda de que muchos más lo harán.
En cuanto a la valoración de los propios libros, empiezo por las decepciones. La primera, The Name of the Wind (El Nombre del Viento por estas tierras). Encumbraron al libro como de lo mejorcito de la fantasía de estos últimos años, y sin embargo a mí me pareció normalito tirando a malo. También me decepcionó El Terror, un libro que me dejó una sensación bastante rara en el cuerpo, porque aunque tiene algunas escenas fantásticas y transmite muy bien la angustia de los personajes, en muchos otros momentos se pierde en cosas supérfluas y termina de una manera completamente decepcionante.
Y luego está la cuarta entrega de Blacksad. Tenía unas ganas tremendas de que ese cómic cayese entre mis manos, y cuando por fin lo ha hecho no me ha terminado de convencer. El dibujo de Guarnido mantiene la impresionante calidad en esta nueva entrega ambientada en un colorido Nueva Orleans, pero sin embargo el guión de Díaz-Canales es en esta ocasión enmarañado, difícil de seguir y algo falto de emoción. Habrá que esperar al quinto que, si sigue este ritmo de publicación, igual aparece allá por 2020.
Pero pasemos ahora a cosas más agradables. Como dije al principio, empecé el año descubriendo una pequeña maravilla de libro que consiguió tocarme la fibra. A lo largo de estos doce meses, además, he dado el coñazo en varias ocasiones con City of Thieves a través de este blog, porque reconozco que fue un libro que me dejó un sabor de boca como pocos lo han hecho hasta ahora. Lo he recomendado mil veces, y seguiré haciéndolo.
Además, gracias a Cattz descubrí Por No Mencionar al Perro, una comedia de ciencia-ficción magistral, repleta de enredos espacio-temporales, y la saga de Miles Vorkosigan, space opera que empieza con El Aprendiz del Guerrero y mantiene un nivel altísimo a lo largo de sus trece entregas (catorce ahora con el nuevo Cryoburn, libro que todavía tengo en la lista de pendientes de leer y que se publicó a primeros de noviembre). En un momento dado también ella me encargó ir a buscar el libro ¿Quién Anda por Aquí?. Por supuesto, antes de dárselo me lo leí y supuso una sorpresa muy agradable, me reí un montón con él y lo disfruté como uno de esas pequeñas sorpresas con las que te cruzas de vez en cuando.
Avancé un poco más en Canción de Hielo y Fuego con la lectura de A Storm of Swords, empecé con las memorias de Churchill sobre la Segunda Guerra Mundial con The Gathering Storm y retrasé un año más la lectura de la última entrega de La Torre Oscura (es como si supiese que el final no me va a gustar). Y por si eso fuese poco, me adentré un poco más en el maravilloso mundo de los relatos cortos de ciencia-ficción con Lo Mejor de "Fantasy & Science Fiction" (encargo que también me leí antes de entregar, en este caso de Zor) y Obras maestras: La mejor ciencia ficción del siglo XX.
Para este año que empieza mi meta es seguir leyendo, sin preocuparme apenas por la cantidad de libros, sino guiándome por lo que tenga ganas de leer en cada momento. Disfrutar de las lecturas, leer en castellano, en inglés, y si se tercia, un poquitín en francés. Y dentro de un año volver aquí y contaros qué me ha parecido. Ah, y a partir de ahora creo que adoptaré para este blog la costumbre de hacer posts IMM (In My Mailbox) con la lista de libros que pretendo leer a continuación. Que aprovechen las lecturas!
PD: Se aceptan comentarios y recomendaciones para estos próximos 365 días :D
01- City of Thieves (David Benioff)
02- En el Blanco (Ken Follet)
03- The Warrior’s Apprentice (Lois McMaster Bujold)
04- Three Men in a Boat: to Say Nothing of the Dog (Jerome K. Jerome)
05- To Say Nothing of the Dog (Connie Willis)
06- Oveja Mansa (Connie Willis)
07- The Mountains of Mourning (Lois McMaster Bujold)
08- The Vor Game (Lois McMaster Bujold)
09- Cetaganda (Lois McMaster Bujold)
10- Labyrinth (Lois McMaster Bujold)
11- Borders of Infinity (Lois McMaster Bujold)
12- Brothers in Arms (Lois McMaster Bujold)
13- ¿Quién anda por aquí? (Bob Shaw)
14- Mirror Dance (Lois McMaster Bujold)
15- Memory (Lois McMaster Bujold)
16- Komarr (Lois McMaster Bujold)
17- Parker 1: El Cazador (Darwin Cooke)
18- A Civil Campaign (Lois McMaster Bujold)
19- Fractured (Karin Slaughter)
20- A Storm of Swords 1: Steel and Snow (George R.R. Martin)
21- A Storm of Swords 2: Blood and Gold (George R.R. Martin)
22- The Name of the Wind (Patrick Rothfuss)
23- The Mote in God's Eye (Larry Niven, Jerry Pournelle)
24- Winterfair Gifts (Lois McMaster Bujold)
25- Diplomatic Immunity (Lois McMaster Bujold)
26- Killing Rommel (Steven Pressfield)
27- Lo Mejor de "Fantasy & Science Fiction" (Varios Autores)
28- The World War II Volume I: The Gathering Storm (Winston Churchill)
29- Diarios de las Estrellas (Stanislaw Lem)
30- El Terror (Dan Simmons)
31- Blacksad 4: El infierno, el silencio (Guarnido y Díaz Canales)
32- Obras maestras: La mejor ciencia ficción del siglo XX (Varios Autores)
Mirando la lista lo primero que se nota es que este año he leído muchísimo más en inglés que en castellano. 23 de las 30 (más dos cómics que hay por ahí entre todas las lecturas) lecturas de este año han sido en su idioma original, y aunque sin duda me habré perdido algunos detalles de las historias porque me falte algo de dominio del idioma, estoy bastante orgulloso de la cifra. Por otro lado, este ha sido el año en que he empezado a leer en eBook. Y también una parte importante de los libros de este año pasado (18 de 30) los he disfrutado en ese formato. Y este año no tengo ninguna duda de que muchos más lo harán.
En cuanto a la valoración de los propios libros, empiezo por las decepciones. La primera, The Name of the Wind (El Nombre del Viento por estas tierras). Encumbraron al libro como de lo mejorcito de la fantasía de estos últimos años, y sin embargo a mí me pareció normalito tirando a malo. También me decepcionó El Terror, un libro que me dejó una sensación bastante rara en el cuerpo, porque aunque tiene algunas escenas fantásticas y transmite muy bien la angustia de los personajes, en muchos otros momentos se pierde en cosas supérfluas y termina de una manera completamente decepcionante.
Y luego está la cuarta entrega de Blacksad. Tenía unas ganas tremendas de que ese cómic cayese entre mis manos, y cuando por fin lo ha hecho no me ha terminado de convencer. El dibujo de Guarnido mantiene la impresionante calidad en esta nueva entrega ambientada en un colorido Nueva Orleans, pero sin embargo el guión de Díaz-Canales es en esta ocasión enmarañado, difícil de seguir y algo falto de emoción. Habrá que esperar al quinto que, si sigue este ritmo de publicación, igual aparece allá por 2020.
Pero pasemos ahora a cosas más agradables. Como dije al principio, empecé el año descubriendo una pequeña maravilla de libro que consiguió tocarme la fibra. A lo largo de estos doce meses, además, he dado el coñazo en varias ocasiones con City of Thieves a través de este blog, porque reconozco que fue un libro que me dejó un sabor de boca como pocos lo han hecho hasta ahora. Lo he recomendado mil veces, y seguiré haciéndolo.
Además, gracias a Cattz descubrí Por No Mencionar al Perro, una comedia de ciencia-ficción magistral, repleta de enredos espacio-temporales, y la saga de Miles Vorkosigan, space opera que empieza con El Aprendiz del Guerrero y mantiene un nivel altísimo a lo largo de sus trece entregas (catorce ahora con el nuevo Cryoburn, libro que todavía tengo en la lista de pendientes de leer y que se publicó a primeros de noviembre). En un momento dado también ella me encargó ir a buscar el libro ¿Quién Anda por Aquí?. Por supuesto, antes de dárselo me lo leí y supuso una sorpresa muy agradable, me reí un montón con él y lo disfruté como uno de esas pequeñas sorpresas con las que te cruzas de vez en cuando.
Avancé un poco más en Canción de Hielo y Fuego con la lectura de A Storm of Swords, empecé con las memorias de Churchill sobre la Segunda Guerra Mundial con The Gathering Storm y retrasé un año más la lectura de la última entrega de La Torre Oscura (es como si supiese que el final no me va a gustar). Y por si eso fuese poco, me adentré un poco más en el maravilloso mundo de los relatos cortos de ciencia-ficción con Lo Mejor de "Fantasy & Science Fiction" (encargo que también me leí antes de entregar, en este caso de Zor) y Obras maestras: La mejor ciencia ficción del siglo XX.
Para este año que empieza mi meta es seguir leyendo, sin preocuparme apenas por la cantidad de libros, sino guiándome por lo que tenga ganas de leer en cada momento. Disfrutar de las lecturas, leer en castellano, en inglés, y si se tercia, un poquitín en francés. Y dentro de un año volver aquí y contaros qué me ha parecido. Ah, y a partir de ahora creo que adoptaré para este blog la costumbre de hacer posts IMM (In My Mailbox) con la lista de libros que pretendo leer a continuación. Que aprovechen las lecturas!
PD: Se aceptan comentarios y recomendaciones para estos próximos 365 días :D
Dos Cero Uno Cero
He pasado el fin de año bastante desconectado de la pantalla del ordenador, así que este post llega con un poco de retraso... Pero al igual que ya hice en mi antiguo blog al terminar 2009 [1] ha llegado el momento de hacer repaso de lo que ha dado de sí el año que cerramos el viernes pasado.
2010 ha sido el año en el que, por fin, logré termiar mi máster. Dos años peleándome con las asignaturas y los proyectos hasta conseguir sacarlo adelante. De esfuerzo, prisas, programación, más prisas, carreras de un lado para otro, juramentos y más programación, hasta que finalmente la memoria estuvo lista, presenté el proyecto, y el tribunal me felicitó por haber hecho el mejor de los tres trabajos presentados en junio. Y a la vez que sacaba este proyecto ya estaba embarcado en el de doctorado, avanzando todo lo posible para desperdiciar el mínimo tiempo posible. Entrando pronto al laboratorio y saliendo todos los días a última hora de la tarde.
Sé que todo esto me ha costado un precio importante. He perdido contacto con la gente con quien compartía mi día a día en la facultad durante la carrera. Cada vez les veo menos, hablamos menos por el messenger, y las veces en que quedamos son cada vez más esporádicas. Los que terminaron la carrera se han desperdigado por el mundo laboral, y los que estan cerca de hacerlo se centran en cerrar esa etapa. Y yo mientras tanto me sumerjí hasta el cuello en mi proyecto hasta que ocupó prácticamente todo mi tiempo a costa de ver cada vez menos a mi gente. Por supuesto, también he conocido nueva gente, gente maravillosa a la que, a pesar de que en persona sea complicado verles, aportan mucho a la ecuación. Muchos saludos rumbo a Granada y, dentro de poco, a Toulousse. Y mucho ánimo.
2010 ha sido el año en que dejé el Muay Thai. Prontito, además. Ha sido el año en que cambié de gimnasio, el año en que empecé a cocinar cada vez más y en que me convencí de que el papel electrónico es una gozada. Ha sido el año en que conseguí un puesto de profesor de academia para MariObama y yo me quedé a las puertas de poder dar clase. Ha sido el año en que, por primera vez, tuve un esbirro al que dirigir un trabajo en la universidad, y en el que pasé más horas de reuniones que trabajando frente al ordenador. Ha sido el año en el que me peleé por una beca y, a pesar de a veces olvidar firmar algún que otro papel, conseguí financiación. Ha sido el año en que volví a dedicar parte de mi tiempo a las traducciones al español. Hace años fue con videojuegos, esta vez con series. Ha sido el año en que redescubrí al Doctor Who y conocí Misfits y a Miles Vorkosigan. 2010 ha sido el año en que Larteas y yo compramos el dominio sameoldpixel.com y 2011 será el año en que lo pongamos en marcha. Ha sido el año que he cerrado comiendo 24 uvas.
Y gracias a Cattz ha sido un año muy, muy feliz. Ha sido mágico y maravilloso. Un millón de gracias :D
2010 ha pasado en un suspiro, pero echando la vista atrás queda en evidencia que ha sido un año repleto de historias, de momentos dulces y alguno que otro agrio. Ha sido un año en el que he crecido como persona, y que nunca olvidaré. Me alegro de haberlo compartido con todos vosotros, con algunos más de cerca, con otros cada vez más lejos, pero de todo hemos aprendido. Empecemos ahora este 2011 y hagamos que también sea un año para recordar.
[1] En ese post que empecé diciendo que a mis lectores ya les tenía acostumbrados a hacer lo mismo cada año cuando, en realidad, me puse más tarde a revisar y era casi la primera vez que hacía algo así... Pero no se lo digáis a nadie, eh?
2010 ha sido el año en el que, por fin, logré termiar mi máster. Dos años peleándome con las asignaturas y los proyectos hasta conseguir sacarlo adelante. De esfuerzo, prisas, programación, más prisas, carreras de un lado para otro, juramentos y más programación, hasta que finalmente la memoria estuvo lista, presenté el proyecto, y el tribunal me felicitó por haber hecho el mejor de los tres trabajos presentados en junio. Y a la vez que sacaba este proyecto ya estaba embarcado en el de doctorado, avanzando todo lo posible para desperdiciar el mínimo tiempo posible. Entrando pronto al laboratorio y saliendo todos los días a última hora de la tarde.
Sé que todo esto me ha costado un precio importante. He perdido contacto con la gente con quien compartía mi día a día en la facultad durante la carrera. Cada vez les veo menos, hablamos menos por el messenger, y las veces en que quedamos son cada vez más esporádicas. Los que terminaron la carrera se han desperdigado por el mundo laboral, y los que estan cerca de hacerlo se centran en cerrar esa etapa. Y yo mientras tanto me sumerjí hasta el cuello en mi proyecto hasta que ocupó prácticamente todo mi tiempo a costa de ver cada vez menos a mi gente. Por supuesto, también he conocido nueva gente, gente maravillosa a la que, a pesar de que en persona sea complicado verles, aportan mucho a la ecuación. Muchos saludos rumbo a Granada y, dentro de poco, a Toulousse. Y mucho ánimo.
2010 ha sido el año en que dejé el Muay Thai. Prontito, además. Ha sido el año en que cambié de gimnasio, el año en que empecé a cocinar cada vez más y en que me convencí de que el papel electrónico es una gozada. Ha sido el año en que conseguí un puesto de profesor de academia para MariObama y yo me quedé a las puertas de poder dar clase. Ha sido el año en que, por primera vez, tuve un esbirro al que dirigir un trabajo en la universidad, y en el que pasé más horas de reuniones que trabajando frente al ordenador. Ha sido el año en el que me peleé por una beca y, a pesar de a veces olvidar firmar algún que otro papel, conseguí financiación. Ha sido el año en que volví a dedicar parte de mi tiempo a las traducciones al español. Hace años fue con videojuegos, esta vez con series. Ha sido el año en que redescubrí al Doctor Who y conocí Misfits y a Miles Vorkosigan. 2010 ha sido el año en que Larteas y yo compramos el dominio sameoldpixel.com y 2011 será el año en que lo pongamos en marcha. Ha sido el año que he cerrado comiendo 24 uvas.
Y gracias a Cattz ha sido un año muy, muy feliz. Ha sido mágico y maravilloso. Un millón de gracias :D
2010 ha pasado en un suspiro, pero echando la vista atrás queda en evidencia que ha sido un año repleto de historias, de momentos dulces y alguno que otro agrio. Ha sido un año en el que he crecido como persona, y que nunca olvidaré. Me alegro de haberlo compartido con todos vosotros, con algunos más de cerca, con otros cada vez más lejos, pero de todo hemos aprendido. Empecemos ahora este 2011 y hagamos que también sea un año para recordar.
[1] En ese post que empecé diciendo que a mis lectores ya les tenía acostumbrados a hacer lo mismo cada año cuando, en realidad, me puse más tarde a revisar y era casi la primera vez que hacía algo así... Pero no se lo digáis a nadie, eh?
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