Mostrando entradas con la etiqueta transporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta transporte. Mostrar todas las entradas

Lausanne: Guía de supervivencia básica II

  • 9
Ya han pasado unos cuantos meses desde que publiqué por aquí la primera entrega de la Guía de supervivencia básica en Lausanne, y como poco a poco al calendario se le van cayendo los días, ya va tocando publicar una segunda entrega. Ahora que ya sabéis cómo llegar hasta allí y dónde vivir, esta vez veremos cómo haceros con el permiso de residencia y un poco sobre el sistema de transporte público de la ciudad.

III. Permiso de residencia: Dejando de ser un inmigrante ilegal
Ahora que ya has llegado allí y tienes un techo bajo el que dormir, has de saber que lo más probable es que seas un inmigrante ilegal. El tiempo máximo que puedes permanecer en Lausanne sin tener que hacer ningún tipo de papeleo son tres meses, que es el tiempo durante el que te considerarán un turista. Pero si vas a vivir allí durante un plazo de tiempo más largo, vas a tener que sacarte un permiso de residencia. Aquí tenéis el mío.

Una lástima que no podáis ver la foto, parezco el hijo del Doctor House.

Cuando vayáis a sacaros el permiso tenéis que tener cuidado. La ciudad de Lausanne está muy cerca del municipio de Ecublens (de hecho, los terrenos sobre los que encuentra la EPFL pertenecen a este último), y dependiendo de dónde vayáis a vivir tendréis que haceros el permiso en uno u otro lado, porque Lausanne y Ecublens pertenecen a dos distritos diferentes. Si como en mi caso permanecéis unos pocos meses en uno y después os movéis al otro, no vayáis corriendo el primer día a sacaros el permiso de residencia, o en cuanto cambiéis de distrito tendréis que volver a haceros otro, y por tanto, pagar de nuevo.

¿Cuánto cuesta hacerse el permiso? Pues si no recuerdo mal, unos 90 francos suizos. Para sacaros el permiso en el distrito de Lausanne tenéis que ir al Contrôle des habitants, en Rue du Port-Franc 18.



Para llegar, lo mejor es bajarse en Lausanne Flon e ir andando hasta allí. Aunque en todas partes leeréis que hay que inscribirse a los pocos días de llegar, creedme, no es necesario darse tanta prisa (de hecho, yo cuando estuve en Ecublens el propio ayuntamiento llegó a mandarme una carta avisándome de que tenía que registrarme... Pero no! Lo que quieren es sacar dinero!). Como digo, tenéis tres meses para hacerlo... Pero tampoco lo dejéis para el último día! Claro, que también es posible, aunque en su momento desconocía esto y me acabo de enterar ahora, rellenar este formulario online, tras lo cual os mandarán una carta pidiéndoos que os presentéis en el Contrôle des habitants con toda la documentación requerida (en la propia carta deberían deciros cual es, yo ahora mismo no lo recuerdo, lo siento).

Una vez seais legales, deberíais tener cuidado con una cosa. Cuando estaba viviendo de alquilado, mi casero me cobraba todos los meses 30 francos en conceptos de impuestos a la ciudad, la llamada "Taxe habitation", pero en mi condición de estudiante de doctorado, al parecer mi propia escuela ya se encargaba de ese pago. Si llegáis a Lausanne del mismo modo (como estudiante haciendo una estancia, y pagado por la universidad), deberíais hablar con la administración de la facultad para saber si ese impuesto ya lo están pagando por vosotros. Que la pela es la pela, y 30 francos al mes se notan...

IV. El transporte público: Moviéndose de un lado para otro
El sistema de transporte público de Lausanne no tiene excesiva complicación, pero aun así, vamos a echarle un vistazo. Los dos medios principales de transporte en Lausanne son el metro y el autobús. Y al contrario que en España, los suizos son gente seria, y tienen confianza en los ciudadanos. En Lausanne no encontraréis un solo torno de metro, o una máquina para picar los billetes en el autobús. Como algo natural, se da por hecho que los usuarios se comportarán cívicamente y comprarán sus billetes. Como en Madrid, vamos. Las escaleras del metro llevan directamente al andén. Cuando llega un bus, abre todas las puertas y la gente sube y baja por la que quiere. Ahora bien, como tampoco son tontos, de vez en cuando hay controles en el metro por parte de revisores, y si no llevas billete, la multa que te cae es considerable.

Para evitarte el tener que andar sacando un billete cada vez que coges el bus o el metro, que aparte de ser un rollo te va a salir por un ojo de la cara, puedes hacerte un abono transportes llamado Mobilis Card en las oficinas centrales del transporte público de la ciudad. Estas oficinas están en la Place de l'Europe, y será lo primero que te encuentres al salir de la estación de metro de Lausanne-Flon (en esta foto se ve el edificio, es ese en el que pone Centre Clientele con el techo lleno de plantas. Al igual que el metro de Madrid, la ciudad de Lausanne también está dividida en distintas zonas, y en función de por cuáles te quieras mover, el precio del abono variará. Puedes consultar la lista de precios aquí.La tarjeta sirve tanto para metro como para autobuses, y tiene de duración un mes a contar desde el mismo día en que la pagas.

Aparte del metro y los autobuses normales (que no voy a entrar a discutir aquí porque los planos con las listas de paradas e itinerarios los podéis encontrar con facilidad aquí: en el menú de la derecha están los horarios -y creedme, esta gente es muy puntual- y los planos), también la ciudad dispone de un servicio de autobuses nocturnos para cuando salgáis de fiesta por la noche y a las cuatro de la madrugada os digan "Hala, para casa!". El punto central del que parten todos estos autobuses es Plaza St-François, junto a la catedral. En este caso no os servirá la tarjeta Mobilis, y tendréis que pagar 2 CHF (francos suizos, vamos) para subir... Ah, y en estos sí que hay revisor en la puerta.

Aparte de todo esto, si váis a usar mucho el tren (por ejemplo, si tenéis pensado viajar mucho a la nieve en época de esquí), tenéis la posibilidad de sacaros la tarjeta Demi Tarif, con la cual todos los viajes en tren os costarán la mitad. Esta os la podéis sacar en en punto de información que hay en L'explanade en la EPFL, o en algún otro punto de venta de billetes.

Con todo esto ya podréis desplazaros sin problemas por la ciudad y, además, evitar que os deporten a la primera de cambio... Y así concluye la segunda entrega de la guía de supervivencia. Espero que os sea de utilidad, y en vista de lo que llevo ya escrito, creo que la tercera entrega (que tardaré menos en publicar que esta segunda, palabrita de niño Hezú) será ya la última. En ella tengo pensado hablaros un poco de dónde comprar y comer, y algo que no puede faltar en cualquier guía de supervivencia... Un pequeño recorrido a los sitios por los que salir de fiesta. ¿Para cuándo tendré el post escrito? Pues no lo sé, pero supongo que, maś o menos para primeros de agosto.

En episodios anteriores...
Lausanne: Guía de supervivencia básica I
En capítulos posteriores...
Lausanne: Guía de supervivencia básica III

PD: Si te ha gustado el post o te ha sido de utilidad, por favor, haz click en el banner de publicidad. No cuesta nada y ayudas a este blog a mantenerse vivo.

Lausanne: Guía de supervivencia básica I

  • 8
Irte a vivir a una ciudad extraña tiene sus complicaciones. Y más todavía si esa ciudad está en un país distinto, y hablan un idioma del que no tienes ni papa. Como hace un par de años se comenzaron a dar en mi facultad plazas para hacer becas Erasmus en Lausanne (Suiza), y yo ya pasé allí una temporada, ahora hay gente de la universidad que me pregunta para que les cuente un poco de qué va la cosa... Bueno, en vez de repetirlo dos, tres o cuatro veces al año, me ha parecido que lo mejor era hacer una pequeña serie de posts acerca de cómo desenvolverse al principio en Lausanne, para que los primeros pasos no se hagan muy cuesta arriba. Así pues, con este post empiezan los... bueno, todavía no tengo decididos cuántos episodios tendrá esto, pero por lo menos tenemos la certeza de que éste es el primero.

I. "Lausanne, y cómo llego yo ahí?"
En un principio había pensado en dar un poco de contexto a Lausanne: su ubicación geográfica, política y demás, pero realmente eso es algo que padre Google puede resolver en un momento. Que lo interesante está en otras materias. Como por ejemplo, en cómo demonios llegar hasta la ciudad.

Descartadas las opciones de ir a pie, haciendo autostop, u otras más exóticas como montando a caballo o haciendo el Moonwalker, quedamos reducidos a tres alternativas principales: en coche, en tren, o en avión. De la primera de las tres no puedo hablar personalmente, ya que no tengo carné (Del fr. carnet, que dice la RAE) de conducir. Por eso me centraré en las otras dos:

Ir en tren es un coñazo, os lo aseguro. Fue el método que utilicé para ir por primera vez (ya que en invierno hace fresco allí, y en total mi equipaje pesaba unos 50 kilos), pero creo que en un posible futuro viaje me lo pensaría dos veces. Hay un tren directo que lleva a Lausanne, es el Elipsos, y sale desde Barcelona. Lo malo es que es un tren que hace varias rutas a la semana, y por Lausanne solo pasa los martes, jueves y domingos, por lo que de escoger el tren, os tocaría amoldaros a los horarios. En mi caso, cogí un AVE Madrid-Barcelona, y ya ahí el Elipsos. Además, el horario es un poco ortopédico... Se sale a las ocho menos veinte de la tarde (estación Barcelona-França) y se llega a Lausanne a las siete menos cinco de la mañana... Sí, es un tren cama. Uno muy lento. Además, los departamentos son pequeños, y no tendréis mucho espacio para dejar los equipajes si, como yo, cargáis con dos bolsas grandes y una mochila.

La otra alternativa, por tanto, es el avión. En este caso, hay dos problemas: El exceso de equipaje, y que los vuelos te dejan no en Lausanne, sino en Ginebra, desde donde tienes que coger un tren hasta tu destino final. Las ventajas, que vuelos hay desde muchas ciudades distintas, que el viaje en tren solo dura 45 minutos, y que la estación de trenes está pegada al aeropuerto. El billete de tren Ginebra-Lausanne cuesta 25CHF (Francos Suizos, unos 18 euros al cambio). Para que os orientéis un poco nada más lleguéis, os dejo aquí un plano MUY esquemático de cómo está organizado todo aquello, para que parezca que os conocéis aquello de toda la vida.
No reirse, vale? Es un esquema muy simplón, lo advertí


De un modo u otro, ya sea en el Elipsos o desde Ginebra, el tren os dejará en la estación de trenes de Lausanne, al lado de la cual podréis tomar el metro en la parada Lausanne Gare, y desde allí ir hasta donde os estéis alojando (mucho más recomendable que coger uno de los taxis que estarán esperando a la salida de la estación, que os cobrarán un ojo de la cara. Claro, que el tener alojamiento en algún sitio puede ser peliagudo...

II. Alojamiento: Mi reino por cuatro paredes!
Si hay algo que he dicho a todo el mundo que me ha preguntado por Lausanne es que empiecen a buscar piso cuanto antes. Es una ciudad pequeña, de unos 120000 habitantes, eminentemente universitaria (no en vano tiene dos universidades, y una de ellas está considerada como el MIT de Europa), y poco adaptada a la afluencia anual de estudiantes extranjeros. Así que a buscar, y pronto.

Mi experiencia personal fue llegar sin piso para los cinco meses que iba a pasar allí y con la necesidad de encontrar algo cuanto antes. Hasta que conseguí un piso me estuve hospedando en el Hôtel du Marché. No es el mejor hotel de la ciudad, pero está muy bien ubicado (muy cerca de la plaza de Riponne, en pleno centro de la ciudad), y todo sea dicho... Es el más barato de los que vi. Si necesitas pasar un par de noches en plan "de emergencia" en la ciudad, es bastante recomendable. Eso sí, no cojáis desayuno... No es gran cosa, para lo que os cargan.

Pero aquí la cosa está en buscar un sitio fijo cuanto antes. De entre las varias opciones que hay, recomiendo dos: por un lado están las residencias de estudiantes "públicas" (también hay residencias privadas, pero de ellas no sé nada), coordinadas a través del FMEL. Aunque todavía no sepáis si os van a conceder la Erasmus, o si iréis o no, pero lo tenéis en mente... Apuntaos ya. Están tremendamente solicitadas, y cuanto antes entréis en la lista de espera, mucho mejor.

De las siete residencias que hay, hay dos que convienen especialmente. Triaudes está justo en frente de la EPFL, con lo que desde que os caigáis de la cama hasta que lleguéis a vuestra facultad pueden pasar... 10 minutos, como mucho. Yo estuve en ella un mes, y está realmente bien. Lo único malo es que pilla un tanto retirada del centro de la ciudad, con lo que volver a casa los fines de semana puede ser un pequeño suplicio (ya hablaré de los autobuses nocturnos más adelante).

La otra residencia interesante es Bourdonette. Está a medio camino de la universidad y el centro, y además es la que posee la mayor concentración de estudiantes de Erasmus españoles e italianos... Lo que inevitablemente equivale a fiesta. Luego, si sois muy deportistas, Rhodanie está al lado de un montón de instalaciones deportivas, pero la conexión con la universidad es un poco peor, teniendo que hacer un trasbordo de autobus a metro.

De todos modos, que os toquen estas residencias es un poco juego a la ruleta, depende de la suerte que tengáis. Por eso mi recomendación es que, a la vez que pedís plaza en ellas (recordad que tenéis que renovar vuestra candidatura cada tres meses para evitar que os tiren de la lista), deberíais ir buscando algo más.

Algo que me sorprendió al llegar allí es que, al contrario de lo que sucede en la Cuidad Universitaria de Madrid, y que por tanto era lo que esperar encontrarme allí, apenas se ven anuncios de habitaciones en alquiler pegados por las paradas, paredes, o columnas... Así que tenéis que buscaros la vida por otro lado. Si ya conocéis a alguien que esté allí, pedidle ayuda. Los estudiantes tienen acceso a una base de datos interna donde hay bastantes anuncios de habitaciones en alquiler. Ahí es donde di yo con el piso en el que estuve viviendo... Gracias a una asociación de estudiantes encargada de emplear edificios sin uso como alojamiento para estudiantes: el FSLE. Si podéis, contactad con ellos. Las habitaciones de sus edificios están bien, y el precio es bueno.

Una última opción es, por supuesto, irse a buscar en las agencias inmobiliarias de la ciudad, o en los anuncios en prensa o webs dedicadas a ello... Pero os pueden dar muchísimos quebraderos de cabeza. Algunas agencias os piden un tiempo de permanencia mínimo, otras que les presentéis un contrato de trabajo en Suiza a modo de justificante de que podéis pagar... Os van a poner muchas trabas, os lo puedo asegurar. Recurrid a las dos alternativas anteriores, y hacedlo pronto!

Y de momento, como primer episodio de esta serie de posts, creo que ya tenéis información suficiente para ir empezando a mover ficha... Solo me queda desearos buena suerte con la
búsqueda de piso, y sugeriros que os mantengáis al tanto para próximas entregas de estos posts!

En capítulos posteriores...
Lausanne: Guía de supervivencia básica II
Lausanne: Guía de supervivencia básica III

PD: Si te ha gustado el post o te ha sido de utilidad, por favor, haz click en el banner de publicidad. No cuesta nada y ayudas a este blog a mantenerse vivo.