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La pasta de los lectores

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Hoy Juan Gómez-Jurado ha demostrado a la industria cultural española (que no es lo mismo que el mundo de la cultura) la pasta de la que estamos hechos los lectores de este país. Todo ha empezado cuando "un famoso cantante" ha escrito al autor de "La piratería no existe" con una de esas frases dialogantes, conciliadoras y buscadoras de consenso de las que los defensores de la Ley Sinde están últimamente haciendo alarde: que "si tiene huevos, que dé sus libros gratis". Al poco rato, los dos siguientes tweets aparecían en el timeline de Gómez-Jurado:

JuanGomezJurado Mi novela Espía de Dios, GRATIS para iPhone/iPad (http://bit.ly/f2VvG5). Si te mola dale 1€ a @SaveTheChildren(http://bit.ly/dNlzi8)
about 9 hours ago via web

JuanGomezJurado Mi novela Espía de Dios, GRATIS epub (http://bit.ly/f83Bma). Si t mola dale 1€ a @SaveTheChildren(http://bit.ly/dNlzi8)(cc @AlejandroSanz)
about 9 hours ago via web

La reacción de los tuiteros no se ha hecho esperar, y a lo largo de toda la tarde de hoy hemos podido ser testigos, a través de todos los retuiteos de Juan en su timeline, de la avalancha de gente que se ha dedicado a hacer donaciones a Save the Children. Algunos, como yo, descargando el libro y donando el euro simbólico, muchísimos otros donando algo más, (hasta Enrique Dans se ha apuntado al carro con 10€ de contribución) e incluso alguno que o se ha equivocado con la coma decimal o ha demostrado ser tremendamente generoso...

JuanGomezJurado Me estáis dejando sin palabras. Pedía 1€ para @savethechildren y les estáis mandando 5$. Una persona ha donado 100€. Sois la hostia.
about 2 hours ago via Twitterrific

La guinda del pastel la ha puesto Gómez-Jurado en un par de tweets donde, si no quedaba bien clara la mano de la que procedía de la carta causante de esta reacción online, decía lo siguiente:

JuanGomezJurado Dios mío, cuánto proxeneta, narcotraficante y ladrón del todo gratis que anda hoy donando a Save The Children, ¿eh @AlejandroSanz?
about 6 hours ago via web

JuanGomezJurado Más d doscientos niños pueden ya recibir la vacuna pentavalente gracias a vosotros. Estáis salvando vidas. Seguid así, "proxenetas". Gracias
about 2 hours ago via web
En resumen, hoy la comunidad online española ha hecho (digo más, sigue haciendo, porque los tweets no dejan de aparecer, cada vez más) una demostración de que, al contrario de lo que la ministra Sinde y sus amigos de esa industria obsoleta y abusiva quieren hacer creer a la gente, los internautas no somos delincuentes, no somos ladrones ni traficantes de droga. Somos clientes indignados porque se espera que nosotros nos adaptemos al modelo de negocio, y no al revés. Hoy Juan Gómez-Jurado y centenares de internautas hemos dado una lección a la industria.

Una lección que, mucho me temo, difícilmente va a verse reconocida en los telediarios de mañana... ¿O sí?

Robert A. Heinlein

"Pero nunca le escondo nada [al lector] expresándome en un lenguaje particular, ni busco el elogio de otros escritores hacia mi "técnica" u otras tonterías.
El único elogio que me interesa es el sonido del dinero que paga el cliente al comprar mis relatos, un dinero que me llega a mí porque yo he llegado a él. O eso, o nada. Apoyo a las artes... ¡merde! ¡Un artista subvencionado por el Gobierno es una puta incompetente!"
[Robert A. Heinlein en Forastero en Tierra Extraña, 1961]

Pobre industria cultural

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En el fondo me dan pena. Mantienen un discurso que se cae por su propio peso y, como tal, a medida que se van viendo una y otra vez desbordados por la lógica y la obviedad acaban esgrimiendo "argumentos" cada vez más absurdos, más falaces, hasta acabar cayendo en el sinsentido y la demagogia barata.

Aquellos que intentan mantener el modelo tradicional, aquellos que ven internet no como la gran oportunidad de poner los contenidos culturales al alcance de cualquiera en cualquier lugar sino como un gran monstruo verde dispuesto a comerse sus almas demuestran que no entienden el nuevo mundo en el que viven. Probablemente porque estaban demasiado ocupados mirándose el ombligo. Y si no hacen el pequeño, pequeñisimo esfuerzo de mirar cómo otros están teniendo éxito y ganando dinero con sus propios contenidos gracias a internet (pienso, por ejemplo, en Orsai) están condenados a desaparecer.

Afortunadamente, cada vez hay más voces pidiendo ese cambio. Por cada Alejandro Sanz que compara la propiedad intelectual con los niños con SIDA en África hay un Amador Fernández-Savater que explica la Cena del Miedo. Por cada Gerardo Herrero que equipara a los internautas con traficantes de cocaína [1] hay un Juan Gómez-Jurado razonando que La Piratería no Existe. Y mientras que nuestra ministra, tras el rechazo de la Ley Sinde en el congreso responde a la pregunta de si va a dimitir con un prepotente "Pues no, ¿acaso vas a dimitir tú?", va Alex de la Iglesia, que ha hecho el esfuerzo de buscar una solución de consenso, y dimite por cuestión de principios.

Cada vez que alguien se pronuncia en contra de la ley Sinde los defensores de ésta gritan "¡Pues dame una solución alternativa!". Alguien ha debido olvidar decirles que si cuando les dan esa solución ellos se tapan las orejas y, como niños de cuatro años, empiezan a cantar "¡Lalalala! ¡No te oigo, no te oigo! ¡Internet malo! ¡Ladrones, piratas! ¡Lalalalala!", jamás serán capaces de escuchar esa solución.

De modo que mientras que los unos razonan, explican y son consecuentes con sus principios los otros insultan, hacen demagogia y se muestran prepotentes. Desafortunadamente, es este segundo grupo el que se encuentra respaldado (ya que en parte lo integra) por los mandamases del gobierno. Y así, son incapaces de entender que a cada ley Sinde que se promulgue se le encontrará la forma de rodearla, que lo único que consiguen es hacer la caída un poco más estrepitosa. Porque detrás de todo esto parecen estar olvidando un pequeño pero importante detalle... Y es que al final quienes leemos libros, vemos películas y escuchamos música (pirata u original, igual me da) somos los clientes de los creadores. Y el cliente siempre tiene la razón.

Como bien ha dicho Javier Sanchez:

La naturaleza es sabia y siempre busca el camino más corto. ¿Para qué voy a ensuciarme las manos intentando ver una película pixelada en una web llena de trampas publicitarias o esperando horas para bajármela si pulsando dos botones y en 30 segundos puedo verla con calidad en el dispositivo que yo quiera? Ese día, el día que el servicio oficial proporcione una experiencia mejor que el ofrecido por el no oficial, se habrá acabado la piratería. El problema es que hoy sucede más bien lo contrario y, claro, así nos va.

[1] En serio, ¿ninguno de los que estuvo sentado a la mesa con Alex de la Iglesia ha pensado en demandar a este tipo por injurias y calumnias? Les ha llamado criminales a todos (bueno, en realidad, también al resto de nosotros, internautas)