Seis de la tarde, 41ºC
Finalmente, al llegar la casa y dejar las maletas, y tras un merecido reposo, nos pusimos a hacer puesta en común de las fotografías y vídeos que hemos sacado con las tres cámaras que hemos llevado a cuestas. Casi 500 por un lado, algo más de 400 por otro, medio centenar por un tercero y más de setenta vídeos por otro... En total, vamos, más de mil fotografías y cien vídeos han sido los que hemos hecho en estos cuatro días fuera. Así que hoy, a modo de cierre, os dejo por aquí una minúscula selección de esas instantáneas que recogen la belleza de los paisajes y los lugares que he ido visitando en este último fin de semana de junio.
Nazaré:
Aquí preparan el pescado desecado que venden en puestos después.
Subiendo en el funicular a la parte alta de la ciudad...
Se va acercando la puesta de sol...
... y yo me quedo hipnotizado viéndola.
Lisboa es una ciudad en cuesta, así que los transportes se adaptan a ello.
El castillo de San Jorge, vigilando desde las alturas.
La Torre de Belém y una réplica a escala. La réplica es la de delante.
Desde la parte alta del monumento a los descubridores.
Una vista de águila de Lisboa desde el castillo de San Jorge.
Preciosa de día, iluminada y viva de noche.
Y el arte urbano también era, en algunos lugares, impresionante.
Las calles, todas ellas en cuesta, estaban repletas de flores.
La plaza central, de la que salen las callejuelas, rodeada de bosques.
Y cuando digo que había flores, es que había flores de todo color y condición.
Una de las primeras vistas del Palacio da Pena, a medida que te acercas a él.
Colorido, repleto de detalles y variado, así es el castillo...
... y pocas veces encuentras dos paredes iguales.
Otra vista más, con el tritón vigilando la entrada...
... y una vista más en detalle de él.
Y con esta vista nos despedimos de nuestra visita.



