Badabim! Badabam!

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Los libros de texto del colegio pesan. Y cuando tienes unos diez u once años, además, te parecen un soberano coñazo. Son textos asépticos, aburridos, llenos de datos y fórmulas que te tienes que creer porque sí. Y aunque hay muchos profesores que tratan de hacer que lo que explican sea más interesante, muchas veces es una tarea imposible. Porque asumámoslo, lo que estudias en el colegio es una obligación, y las obligaciones pocas veces son agradables. Por muy bien que te vendan el electromagnetismo, si después tienes que aprenderlo echando dos tardes resolviendo problemas en las que aplicas las fórmulas, acabas por poco más que por cogerle asco.

Yo, al igual que, estoy convencido, mucha gente de mi edad, me aficioné a la ciencia por un motivo bien distinto. Fue gracias a un programa de televisión que emitían en Telemadrid: El Mundo de Beakman.

Aquí está el culpable de todo

Beakman era el prototipo de científico loco. Desde su laboratorio totalmente repleto de cacharros, cables, luces de colores y trastos variados en general*, y vestido siempre con su bata de laboratorio verde, se dedicaba a explicar de una forma sencilla y divertida todo tipo de conceptos científico-técnicos (como qué era la fricción, las migraciones de las aves, o cómo construir un motor eléctrico). Creo que mis padres estaban encantados y aterrados a partes iguales: felices de que aprendiese a base de ver la tele, y horrorizados ante la idea de que me diese por repetir alguno de los experimentos en casa, y acabase volando algo por los aires.

Beakman tenía una ayudante que se llamaba Josie. No, espera, o era Liza... O era Phoebe? Bueno, en realidad, a lo largo de las cinco distintas temporadas que duró el programa, llegó a haber hasta tres ayudantes distintas**. Digno de la mayor paranoia de Orwell, el cambio de ayudante era prácticamente transparente. No se mencionaba, no se explicaba... La nueva ayudante aparecía, todo el mundo se comportaba como si hubiese estado allí desde siempre, y nuestras inocentes mentes (unas más que otras) no llegaban a darse cuenta de que algo había cambiado.

Aparte de ayudar ocasionalmente en los experimentos o aportar algo a un chiste de Beakman, una de las labores más importantes de JosieLizaPhoebe la ayudante era darle vueltas a un bombo lleno de cartas en las que espectadores del programa planteaban sus preguntas***. Las respuestas eran normalmente cortas, y no tardaban más de cinco minutos en dar una respuesta. Aquí en España los dobladores cambiaban totalmente el nombre y la procedencia del autor de la carta para darle un toque mucho más nacional. Si la carta originalmente venía de, pongamos, Michael Shepperton, de Ohio, aquí nos podíamos encontrar con que el remitente era Pedro Lopez, de El Ferrol. O Nancie Jones de New York se transformaba por arte de magia en Susana Hernández, de Mallorca. Y yo, que en su momento no me daba cuenta, deseando enviarle alguna carta al profesor...

Y por supuesto, estaba Lester.

Oh, sí, nena, soy sexy o no?

Lester era la rata que vivía en el laboratorio. O más bien, el tío vestido de rata que vivía en el laboratorio. Y era el personaje más carismático del programa. Con sus pintas de haber dormido entre la basura y no ducharse (ni lavar el traje) desde hace meses, su camiseta interior blanca, sus tatuajes y su reloj... Le faltaba entrar en escena fumándose un puro para ser la completa antítesis de la figura del educador. Y sin embargo, era una figura entrañable y muy divertida. El día nueve hará cuatro meses que murió Mark Ritts, el hombre bajo el disfraz. Sabías que en el episodio piloto del programa Lester era solo una marioneta controlada por Ritts, que pasó después a disfrazarse para el resto de programas?

Este actor se encargaba también de controlar la marioneta de uno de los dos pingüinos (Don y Herb) que veían el programa desde el Polo Sur. Aparecían al principio y al final del programa, en unos mini sketches que consistían en poco más que un par de frases, y de vez en cuando, intercalados a la mitad del programa. Y para redondear más la ecuación, el actor de doblaje de Herb era la voz de Bruce Willis.
- "Que hablen así de mí me deja totalmente helado, Herb."
- "Don, eres un pingüino, vives en el frío."

En definitiva, guardo un fantástico recuerdo de este programa, que es en parte responsable de que yo haya acabado dedicándome a lo que me dedico... Y me parece una pena que no se sigan haciendo programas como éste. Hace unos años (hay que ver qué lejos queda 2006 ya) Cuatro compró los derechos del programa y empezó a emitirlo, pero en un horario bastante desafortunado: a las ocho y media de la mañana. A esas horas, los chavales o están ya camino del colegio, o si están viendo la tele, lo que menos les apetece recién levantados es que les expliquen el momento lineal y el momento angular justo antes de meterse un atracón de siete horas de clase. Por otra parte, TVE trató de imitar al Mundo de Beakman con un programa llamado Leonart. La vez que lo pude ver me pareció un refrito descafeinado, extremadamente artificial, y ni la mitad de divertido que lo que el programa original fue en su momento. Y el horario era más o menos igual de malo... Qué niño pretenden que vea ciencia a las siete de la mañana?

A ver si con esto de la TDT a alguien se le ocurre hacer un canal de televisión donde programas de televisión buenos de verdad como éste se emitan en horarios lógicos. Hasta entonces, habrá que recurrir a las descargas para poder volver a disfrutar de este pedacito de cultura... O eso era malo?

* En la web del programa leo que el laboratorio estaba equipado con: 34 globos terráqueos, 36 ruedas de bicicleta,14 extintores, 5 maniquíes, 11 ventiladores eléctricos, un bosque tropical de interior, 14 lámparas de lava, 9 tostadoras, 4 máquinas de hacer palomitas de maíz, un esqueleto, 6 trofeos de bolos, 2 secadores de pelo de peluquería. ¿Quién no querría vivir en un lugar así? Aunque ya creo escuchar a mi madre de fondo diciendo "Sí, hombre, y luego para limpiarle el polvo a todo eso?"

** Lo que me hace pensar que era la ayudante la encargada de limpiar el polvo al laboratorio, no el propio Beakman. Explicaría tanta rotación de personal, y corroboraría el punto anterior.

*** Leo por ahí que el programa llegaba a recibir hasta mil cartas semanales de chavales, padres y educadores. Eso son un montón de dudas!

7 comentarios :

Cattz dijo...

'¿Pero no conoces "El Mundo de Beakman"?'... un día te explico que TeleMadrid no emite a nivel nacional XD

Interloper dijo...

Oh, por eso he dejado por ahí el enlace a Taringa... Para que quienes no hayáis podido disfrutar del programa lo probéis, y para que los nostálgicos se hagan con él entero! ;)

Cattz dijo...

Yo ya tengo una edad.
Me quedo con Phineas y Ferb XD

JuanaMari dijo...

Madre mía, acabo de sufrir un ataque de nostalgia!! Este programa despertó en mi el interes por la ciencia (aunque, visto el resultado, no sé si debo agradecerlo o no... :P)

¿De verdad cambiaron 3 veces de ayudante? Yo no noté nada xD

Interloper dijo...

Sí, Cattz, ya te veo yo viendo únicamente programas como Redes, los programas de análisis político, e Informe Semanal... Phineas y Ferb están genial!

JuanaMari, me consta que tú tampoco podías verlo en Telemadrid... En qué canal lo veías?

JuanaMari dijo...

Ummmm.... es una buena pregunta. La verdad es que no lo sé, solo recuerdo que la señal no era muy buena (aunque tampoco me importaba mucho). Pero si no era en una televisión que emitiera a nivel nacional, solo podía ser en Canal Sur.

Por cierto, ¿quienes son Phineas y Ferb?

Cattz dijo...

Phineas y Ferb