- ¡Que le he dicho, señora Sonsoles, que cada uno paga su parte del gas!
- ¡Pues yo quiero que se divida a partes iguales entre todos!
- ¡Yo no pienso poner un duro, que yo tiro de bombona de butano!
Etc, etc, etc...
Total, que después de un buen rato
- Entonces ya está todo, ¿no? Pues hala cada uno p'a su casa.
- Señor Manolo, queda el tema del buzón este que no es de nadie.
- Ah, sí, el buzón del que nadie de la escalera tiene la llave y se está llenando de publicidad, ¿no? ¿Alguna idea?
- Un momento, que igual podemos hacer algo p'a forzar la cerradura...
Mi vecino agarra la puertecita del buzón y la mueve un poco como diciendo "Igual sacudiéndola un poco se abre mágicamente".
- Antonio, no creo que se vaya a abrir así.
- Que sí, hombre, Manolo, que esto lo he visto yo en las películas.
Mi vecino pega otro tirón a la puerta del buzón, esta vez más fuerte.
- Antonio, los buzones los pusimos todos nuevos hace menos de un año, las cerraduras están en perfecto estado...
- No preocuparse, hombre, que esto lo arreglo yo en un santiamén...
Mi vecino coge aire y pega otro tirón más.
RAAAAAAAAAC.
- ...
- ... - ...
- Pues ibas a tener razón, Manolo. La cerradura ha aguantado perfectamente. Estooo... Que yo me voy a casa, que están echando el Sálvame y no me lo quiero perder.
Y luego el de Bilbao soy yo.

